Estrategias para prevención de infecciones a través de la higiene de las manos (primera de dos partes).

La intención de este documento es enfatizar y actualizar recomendaciones prácticas con la evidencia científica más actualizada en un tema que merece toda la atención posible, así como proporcionar información útil para implementar un programa de higiene de las manos incluyendo su monitoreo y sistemas de reporteo con el fin de lograr un cambio en la cultura de los hospitales.

Justificación.-

Por años, se ha demostrado la asociación directa que tiene la mejora en la higiene de manos y la reducción de infecciones asociadas a la atención médica. La higiene de las manos es ampliamente aceptada como un componente fundamental de los programas de prevención y control de infecciones hospitalarias.

La proliferación y el uso generalizado de desinfectantes para manos a base de alcohol a traído consigo mejoría en la higiene de las manos. Sin embargo la adherencia al lavado de las mismas sigue siendo baja (aproximadamente 40%), incluso en hospitales debidamente equipados. Las principales causas de esa falta de apego en la higiene de manos incluyen entre otras: centrales de lavado mal ubicadas, falta de personal y exceso de trabajo y en muchas ocasiones, irritación de la piel así como cuestiones culturales, como la falta de apego a guías de práctica clínica.

Desde la publicación en 2009, de las guías de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre lavado de las manos, los resultados de su implementación han sido controvertidos, derivados de los múltiples sistemas de medición utilizados por las organizaciones, para evaluar el apego a la guía.

Estrategias para medir el cumplimiento de la higiene de manos.-

      I.         Áreas de oportunidad

  1. Para medir el apego en la higiene de manos, las oportunidades deben definirse claramente y deben ser medibles. La forma más recomendada son los llamados “5 momentos para la higiene de las manos de la OMS”. Sirven a su vez para promover la educación y facilitar la medición. Los 5 momentos incluyen:

Higiene de manos

Momento No. 1 Antes del contacto directo con el paciente, para evitar la colonización de microorganismos al paciente por el personal de salud.

Momento No. 2 Antes de realizar un procedimiento limpio o “asepsia”, para evitar infecciones intrahospitalarias podrían trasmitirse por microorganismos endógenos a las manos de personal y al entorno.

colonización o infección y reducir el riesgo de trasmisión de organismos de un sitio contaminado a uno limpio del mismo paciente.

Momento No. 4 Después del contacto con el paciente para minimizar el riesgo de trasmisión de microorganismos al ambiente hospitalario reduciendo la contaminación de las manos.

Momento No. 5 Después del contacto con el entorno del paciente (manos, objetos, equipos) asociados a contaminación de las manos.

     II.         Variación en las mediciones de lavado de las manos

Algunos hospitales enseñan los 5 momentos pero simplifican su medición observando el lavado de las manos antes y después de la atención. Muchas instituciones “comprimen” los momentos con fines de evaluación y comunicación limitando el lavado de manos a la entrada a las áreas de atención a pacientes, es decir consideran solo los momentos 1, 4 y/o 5. Aunque existe cierta preocupación, al omitir el momento 2, hay algunas pruebas de que el método de lavado a la entrada y salida puede ser adecuado para la medición del apego al lavado de las manos ya que operacionalmente, el método de entrada y salida es más fácil para los propósitos de medición y respeta la privacidad del paciente. Además de que en los momentos 1 y 4 y/o 5 se prioriza la reducción de infecciones cruzadas.

   III.         Métodos para la medición de apego al lavado de manos

El principal método de medición para evaluar el apego al lavado de las manos es la observación directa, volumen indirecto o la medición de eventos adversos asociados y en algunos lugares, tecnologías muy avanzadas de medición. El uso de varias herramientas de medición, es el camino para encontrar las fortalezas y debilidades asociadas al lavado de manos.

  IV.         Observación directa

La observación directa incluye a personas que evaluarán el lavado de las manos. Para dar validez y fiabilidad a la observación directa, es crucial que los observadores están debidamente capacitados y que sus observaciones sean validadas inicialmente y en intervalos frecuentes para asegurar su exactitud; un método al respecto fué desarrollado por la OMS para ayudar a estandarizar el proceso de observación. Para minimizar las fallas de medición y los cambios de comportamiento al ser observados por otras personas, algunos centros han utilizado observadores encubiertos o estudios de sombra.

Otra forma para evitar sesgos del observador puede ser observaciones cruzadas (p. ejemplo: enfermeras centrándose en el comportamiento de los médicos y viceversa o sólo observar ciertos cambios), que pueden minimizarse mediante auditorías aleatorias de tiempos y movimientos del personal de salud.

    V.         Observación directa mediante uso de tecnología

Incluye el uso de aparatos móviles o videos para documentar el apego al lavado de las manos. Los aparatos electrónicos requieren mantenimiento y recargas y pueden estar sujetos a extravíos.

Otra variante de observación directa mediante uso de tecnología es el monitoreo a través de video, particularmente el uso de estaciones de alcohol gel mediante grabación continua. Tiene el inconveniente que suele revisarse tardíamente y la retroalimentación suele ser inoportuna y por otra parte puede afectar la privacidad del paciente al ser enfocados por las cámaras.

  VI.         Evaluación “indirecta” del apego al lavado de las manos a través del volumen y medición de cada evento.

El empleo de los productos (jabón, gel base alcohol) o el uso de los dispensores de los mismos es un método indirecto d monitoreo

El uso del producto (jabón, gel, etc.) o uso de los dispensadores, es una medida indirecta del apego en la higiene de manos y puede ser utilizado para monitorear las tendencias de consumo en el tiempo o por unidad o área de cuidados. Puede ser tan simple como medir la cantidad de producto utilizado en el tiempo de seguimiento. El uso del producto también puede ser comparado con el volumen promedio de la industria utilizando una sola dosis del producto y estimando las tasas de apego. Sin embargo, este tipo de mediciones de producto puede verse obstaculizado por varios motivos: contar con información poco confiable sobre la distribución del producto y/o la manipulación intencional de los dispensadores y/o la pérdida deliberada de producto.

  1. Tecnología de “punta” para el monitoreo automático del apego al lavado de las manos

Actualmente, se están desarrollando sistemas “inteligentes” de higiene de las manos con la idea de que deben tener un componente móvil que permite grabar todas las oportunidades de lavado de manos; cuentan con sistemas de retroalimentación y/o “recordatorios” y, responden a las acciones y al comportamiento del personal de salud. Tienen una “red de sensores” que captan cuando el personal de salud entra en un área de atención al paciente; detectan cuando se realiza la higiene de manos; y, si ésta no se realiza, mandan un “recordatorio” audible tanto a los visitantes como al personal a través de un sensor de movimiento; con este tipo de sistemas se ha tenido una mejora en el apego al lavado de manos que pasó del 7,6% al 49,9% cuando el sistema estaba en uso.

En este mismo tipo de tecnologías, de está considerando el aviso en forma de vibración y no de sonido o luz, buscando evitar molestias para los pacientes y sus familias.

En la segunda parte de este artículo trataremos:

  1. Estrategias para prevenir infecciones Nosocomiales a través del lavado de las manos.
  2. Recomendaciones para mejorar el apego al lavado de las manos y algunos ejemplos al respecto 

Bibliografía:

  1. Ellingson, Katherine, PhD, Hass, Janet P., PhD, RN, CIC, Aiello Allison E., PhD, Kusek Linda, MPH, RN, CIC, Maragakis Lisa L., MD, MPH, Olmsted Russell N., MPH, CIC, Perencevich Eli, MD, MS, Polgreen Philip M. MD, Schweizer Marin L., PhD, Trexler Polly, MS, CIC, Van Amringe Margaret, MHS, and Yokoe Deborah S., MD, MPH. Strategies to Prevent Healthcare-Associated Infections through Hand Hygiene. Infection Control and Hospital Epidemiology. University of Chicago Press 10.1086/677145, July 16, 2014.

 

Dr. Juan Antonio Del Río Martínez

Deja un comentario

error: Contenido Protegido
//]]>