Lo que no le decimos a nuestros médicos también importa

En una consulta médica, la información que compartimos es tan importante como los estudios o la exploración física. Sin embargo, es muy común que parte de esa información se quede sin decir, no por mala intención, sino por vergüenza, por no saber si es relevante, o por miedo a ser juzgados; o simplemente porque “se nos olvida”. El interrogatorio que realizan los profesionales de la salud a los pacientes, y como se van dirigiendo esas preguntas es un proceso fundamental para al proceso diagnóstico, y por lo tanto, para el tratamiento adecuado.

«Tomo algo que me recomendaron en la farmacia.» «A veces me salto el medicamento.» «Fumo, pero poco.» «Tomé algo herbal para ver si me ayudaba.» Estas frases, que muchos pensamos pero no decimos, pueden tener un impacto importante en el diagnóstico y el tratamiento.

Un medicamento de venta libre puede interactuar con uno recetado. Un suplemento herbal puede afectar la coagulación antes de una cirugía. Un hábito no mencionado puede llevar al médico por un camino equivocado. La información incompleta es un factor de riesgo.

La próxima vez que vayas a consulta, intenta ser lo más completo posible: menciona todo lo que tomas, incluyendo suplementos y medicamentos sin receta, y no omitas hábitos aunque te parezcan irrelevantes. Si no sabes si algo importa, dilo de todas formas. Tu médico decidirá si es relevante.

Y del lado del consultorio, la forma en que preguntamos también importa. Un ambiente sin juicios, con preguntas abiertas y actitud receptiva, hace que el paciente se sienta seguro para compartir información que de otra forma callaría.

La historia clínica más útil no es la más larga, es la más honesta.

¿Alguna vez dejaste de mencionar algo en consulta por pena o por no saber si era importante? Cuéntanos en los comentarios.

Dr. Bernardo Rea Ruanova*
Administración de Riesgos Clínicos
Grupo Mexicano de Seguros

*Maestría en administración de hospitales.