Entrega de paciente al egreso hospitalario
Cuando nos toca estar como paciente, o tenemos un familiar hospitalizado, el momento más esperado es el egreso, y es un momento crítico en la atención, ya que no solo marca la salida (que siempre, esperamos sea “por mejoría”), sino que es el momento en el que el paciente y la familia se deben involucrar aún más en la atención.
En este momento, si la información no se transmite de manera clara, se incrementa el riesgo de complicaciones, reingresos y eventos adversos.
Durante la hospitalización, el paciente recibe medicamentos, estudios, indicaciones dietéticas y cuidados de enfermería. Al salir, toda esta responsabilidad se traslada de manera inmediata al paciente y cuidadores. Si no existe una comunicación adecuada, los riesgos son altos:
- Confusión con los medicamentos: dosis incorrectas, duplicidad o suspensión prematura.
- Desconocimiento de cuidados especiales: manejo de heridas, sondas o restricciones físicas.
- Falta de claridad en citas y estudios de seguimiento.
- No identificar a tiempo signos de alarma que requieren atención inmediata.
Para reducir estos riesgos, el egreso debe tratarse como una “entrega de paciente”, similar a lo que sucede en el pase de guardia entre profesionales de salud. Algunas recomendaciones:
- Diagnóstico y resumen de la hospitalización: Explicar en lenguaje sencillo qué se encontró, qué se hizo y qué sigue.
- Medicamentos: Detallar nombre, dosis, horario, vía de administración, duración del tratamiento y posibles efectos secundarios.
- Cuidados en casa: Alimentación, actividad física, reposo, curaciones o uso de dispositivos médicos.
- Signos de alarma: Señalar con claridad qué síntomas deben motivar una llamada o el traslado inmediato al hospital.
- Próximos pasos: Indicar fechas de citas, estudios pendientes y con quién deben realizarse.
El equipo de salud tiene la obligación de dar información clara y verificable, pero el paciente y sus familiares también tienen un papel activo: deben preguntar, confirmar y repetir la información hasta sentirse seguros de que comprendieron todo. Algo tan simple como pedirle al paciente o familiar que repita con sus propias palabras lo que entendió puede marcar la diferencia.
El egreso hospitalario es un eslabón fundamental en la cadena de seguridad. Confusiones en este momento pueden complicar el avance que se tuvo en la estancia hospitalaria, mientras que una entrega clara y estructurada protege al paciente y mejora la experiencia de cuidado.
La seguridad del paciente no termina en el hospital: continúa en casa, y comienza con una entrega bien hecha.
¿Alguna vez has salido del hospital sin entender del todo tus indicaciones? Te invitamos a compartir tu experiencia en los comentarios.
Dr. Bernardo Rea Ruanova **
Administrador de Riesgos Clínicos
Grupo Mexicano de Seguros
Maestría en administración de instituciones de salud

