Poco más de información de Omicron

Conforme pasan los días y las semanas hemos escuchado más y más de la variante Omicron, aún hay muchas cosas que nos falta por conocer. Pero hemos visto que, en algunos países del mundo, principalmente en Europa, se elevan los niveles de alarma por esta nueva variante. Ya dedicamos una publicación en este espacio a la variante, pero en ese momento, la única información que se había “confirmado” (lo pongo entre comillas, ya que era aparentemente) era que esta variante era más transmisible. Al día de hoy tenemos un poco más de información, por lo que consideramos pertinente tomarla en cuenta, y la compartimos aquí.

  1. La variante Omicron rápidamente se está convirtiendo en la variante dominante, así se ha demostrado en África y en Europa, por lo que confirma el hecho de ser más transmisible que otras variantes. Aunque la Organización Mundial de la Salud aún es cautelosa de confirmar que sea en efecto más transmisible.
  2. Hay estudios sobre diferentes vacunas que reportan que la protección brindada por ellas es menor para Omicron que para otras variantes, sin embargo, con refuerzo de tercera dosis suele ser mejor. Esto aplica para Pfizer, Johnson y Moderna al menos.
  3. Hasta el momento no se ha demostrado que provoque enfermedad más grave; aunque esto no se ha confirmado si es por la cierta inmunidad que ya presentaba la población (por infecciones previas o vacunación) y aunque las hospitalizaciones si han aumentado, no lo han hecho con la velocidad de Delta.

No hay mucha información aún sobre Omicron y seguramente habrá más por saber en las próximas semanas y los próximos meses, por lo que debemos estar atentos a la información verídica y de fuentes confiables. Debemos reforzar las medidas sanitarias que ya conocemos como lavado de manos, uso de mascarillas (cubrebocas) y distanciamiento social; y muy importante vacunarnos. ¿Ustedes ya tienen la tercera dosis de refuerzo? Los invitamos a participar con nosotros en los comentarios.

Dr. Bernardo Rea Ruanova **
Administración de Riesgos Clínicos

** Maestro en administración de hospitales.

Grupo Mexicano de Seguros S.A de C.V. se reserva el derecho de la información, imágenes, colores, diseño y logotipos utilizados en el presente boletín, por estar protegidos por los derechos de autor correspondientes, por los que se encuentra prohibida su utilización para fines distintos de los propuestos en el boletín.          


Nuevas combinaciones de fármacos para tratar COVID-19

En este espacio hemos hablado cómo en el contexto de la pandemia que vivimos actualmente, la autorización de medicamentos y de vacunas por organismos regulatorios sanitarios nacionales e internacionales se hace “para uso de emergencia”, esto entendiendo la urgencia de contar con opciones para tratar o prevenir la enfermedad. Autorizaciones que, por supuesto que pasan por un escrutinio riguroso para su aprobación, pero que puede ser un poco menos riguroso, o con menos datos de los que solicitarían de manera habitual, ya que hay urgencia mundial de contar con opciones.

En ese sentido, la Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) emitió un comunicado el 1 de diciembre del 2021, en el cual avisan de la autorización para uso de emergencia de la combinación de los medicamentos Bamlanivimab y Etesevimab para el tratamiento de los pacientes adultos y pediátricos con COVID-19. Esta autorización viene para los pacientes con enfermedad leve a moderada en adultos y pacientes pediátricos (mayores de 12 años, que pesen más de 40 kilogramos) con diagnóstico confirmado de infección por SARS-CoV2 y con comorbilidades de muy alto riesgo no controladas que pongan en riesgo al paciente de progresar a enfermedad grave.

Se enfatiza en el comunicado, que el uso de esta combinación de medicamentos no sustituye a la vacunación en la prevención de la enfermedad. Esto se suma a las otras autorizaciones para uso de emergencia que ha otorgado la COFEPRIS como a las vacunas, y el uso de Remdesivir. Lo anterior se agrega a las opciones terapéuticas que se han aprobado en otros países para tratar la enfermedad. ¿Será que empezamos a controlar de forma eficiente la enfermedad con la suma de vacunas y tratamientos efectivos?

Los invitamos a participar con nosotros en los comentarios.  

Dr. Bernardo Rea Ruanova **
Administración de Riesgos Clínicos

** Maestro en administración de hospitales.

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Omicron

En últimas fechas la palabra Omicron se ha vuelto muy común en lo que hablamos y escuchamos, y es que la nueva variante del SARS-CoV2 ha elevado las alarmas nuevamente a nivel mundial, como en su momento lo hizo la variante Delta.

Sin embargo, esta nueva variable aún es eso, muy nueva, entonces tenemos poca información al respecto, lo que hace fácil irse del extremo de alerta máxima a no tomarla en cuenta. Recordemos, que así empezamos con la pandemia, había poca información y hoy seguimos casi dos años después padeciendo los estragos de ésta.

¿Qué sabemos hasta ahora? La variante Omicron fue identificada y reportada en Sudáfrica y Botswana, lo que elevó las alarmas desde un inicio es que contaba con un número muy alto de mutaciones en el virus lo que podría significar (hago énfasis en la palabra podría) que sea más transmisible, o que sea menos susceptible a las vacunas que existen actualmente.

Sabemos también, que las pruebas de detección usadas habitualmente, como pruebas rápidas de antígenos y las PCR detectan la infección por esta variante. El 26 de noviembre del 2021 la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una declaración en donde clasificaron la variante Omicron como una “variante preocupante”, esto debido a lo comentado de las múltiples mutaciones que presenta, y como consecuencia, en las pruebas iniciales han encontrado que presenta mayor riesgo de reinfección que con otras variantes.

Enfatizan también las medidas sanitarias que debemos guardar: lavado de manos, uso de cubrebocas / mascarilla bien ajustados, distanciamiento físico, buena ventilación de espacios cerrados, evitar espacios concurridos y la vacunación. ¿Ustedes que han escuchado de la variante Omicron? ¿Qué creen que suceda con esta nueva variante? Los invitamos a participar con nosotros en los comentarios.

 

Dr. Bernardo Rea Ruanova **
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Regulación de Salud Digital en México

La pandemia provocada por el SARS-CoV2, evidenció lo atrasado que se encuentra el sector salud en general (tanto sector público como privado) en la capacidad de adaptarse y ofrecer soluciones digitales para acceder a servicios médicos. Y se entiende, ya que hemos concebido la medicina como “el arte de sanar”.

Se da por hecho que un prestador de servicios (un médico, nutriólogo, psicólogo, etc) debe ver, interrogar, explorar, evaluar a un paciente para integrar la información y ofrecer un tratamiento adecuado y oportuno. Y aunque esto se mantiene como cierto en algunas patologías, hay casos en los que debemos usar las herramientas digitales a nuestra disposición para atender a los pacientes, sin perder la calidad, ni poner en riesgo su seguridad, salvaguardando su integridad y su salud siempre.

Y tanto los profesionales de la salud, como los pacientes, debimos hacer uso de estas tecnologías a raíz de la pandemia. Sin embargo, ya que se empieza a analizar el manejo de la emergencia, vamos evidenciando la falta de regulación y de pronunciamientos claros y precisos sobre los organismos reguladores en este sentido, y vemos que hemos usado diferentes estrategias que ni siquiera están reguladas o consideradas en la ley.

En este sentido, se ha presentado ya en la Cámara de Diputados una propuesta de ley que modifica algunas disposiciones de la Ley General de Salud en materia de Salud Digital, destacando entre ellas la aplicación de la Receta Digital, del uso de tecnología para monitorización de la salud, haciéndolo escalable a la población en general basándose en accesibilidad e interoperabilidad; así como facilitando el acceso a pacientes y profesionales de la salud a un expediente clínico electrónico (consideración que me parece muy atinada, pero difícil por la protección de datos personales). Lo que sí me parece un hecho es que la digitalización de la salud está aquí, y está para quedarse, por lo que es urgente que se cuente con claridad en esta materia.

¿Ustedes qué herramientas usaron para poder ofrecer servicios durante la pandemia? ¿Qué consideran que hace falta para una correcta digitalización de la salud en México? Los invitamos a participar con nosotros en los comentarios.  

Dr. Bernardo Rea Ruanova **
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Vacunas para COVID-19 en niños

Desde el inicio de la pandemia hemos hablado en este espacio sobre la necesidad de vacunas, cuando empezaron a aparecer hablamos sobre su disponibilidad y accesibilidad, así como la importancia de aplicarlas.

Hoy es momento de hablar de vacunas en niños, o menores de edad, en los Estados Unidos fue en el primer país que se sometió a aprobación la aplicación del biológico en niños, es importante recordar que ya estaba aprobada para mayores de 12 años.

Esta aprobación para la vacuna de Pfizer-BioNTech se dio el 29 de octubre de este año, y cubre a los niños de entre 5 y 11 años, por lo que en ese país toda la población mayor a 5 años tiene acceso y disponibilidad para recibir la vacuna.

La diferencia principal en este grupo de edad (entre 5 y 11 años) es la dosis de la vacuna, ya que la dosis habitual de la vacuna es de 30 microgramos, y la dosis para niños es de 10 microgramos. La aplicación consiste también en dos dosis, como lo es para los adultos, espaciadas por 3 semanas.

Esta aprobación se hizo para uso de emergencia, como lo han hecho con las demás vacunas, y se reportó una efectividad de 90.7% en prevención de infección por SARS-CoV2. En el estudio clínico que se basó la aprobación incluyó la aplicación de la vacuna a más de 3,100 niños, sin encontrar eventos adversos serios.

Al momento, esta vacuna es la única aprobada para este grupo de edad, aunque la farmacéutica Moderna ya está haciendo también ensayos clínicos en niños de 6 a 11 años, no han sometido a aprobación su biológico.

En México, contamos con aprobación de la vacuna para su uso de emergencia a partir de los 12 años de edad, pero debido a la estrategia en el Plan de Vacunación solo se aplica a adolescentes de 12 a 17 años que tengan alguna comorbilidad.

Es importante enfatizar que la vigilancia de las vacunas, como de los medicamentos, no se detiene en su aprobación, sino que se mantiene un monitoreo continuo de la efectividad y seguridad de los mismos durante todo el tiempo, para garantizar la salud de la población.

¿Ustedes planean vacunar a sus hijos mayores de 5 años cuando esté disponible en México? Los invitamos a participar con nosotros en los comentarios.    

 

Dr. Bernardo Rea Ruanova

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Telemedicina en México

La pandemia nos ha obligado a adaptarnos a todos, no solo en el contexto sanitario sino en todos los rubros, la implementación de “home office” y el uso de estrategias digitales para todas nuestras necesidades se ha hecho más intenso en este periodo. En medicina, nos obligó a replantearnos cómo atendemos a nuestros pacientes, ya que desde el inicio de la pandemia la atención se detuvo, miles y miles de pacientes con diferentes enfermedades dejaron de acudir al médico a solicitar consulta o a obtener seguimiento de enfermedades crónicas, algunas tuvieron el beneficio de las consultas a distancia, en la que en muchas ocasiones los profesionales de la salud, haciendo esfuerzos por adaptarse y atenderlos, lograban dar una consulta más o menos efectiva.

Esta realidad nos ha obligado a recurrir a la telemedicina en muchas especialidades, y aún hoy, que muchas (si no es que todas) las actividades ya están abiertas, muchos pacientes siguen con temor de acudir a un consultorio o a un hospital. Por lo que debemos entender en dónde estamos parados en los avances de telemedicina y salud a distancia en el país, con la finalidad de ofrecer servicios de la mayor calidad, velando por la seguridad de nuestros pacientes.

Marco normativo en México El marco normativo actual en tema de Telemedicina en México cuenta con un rezago importante, en 2015 se propuso un Proyecto de Norma Oficial Mexicana 036, para la regulación de la atención médica a distancia. Proyecto que fue cancelado en 2018. La Ley General de Salud (LGS) en el artículo 32 dice: “Se entiende por atención médica el conjunto de servicios que se proporcionan al individuo, con el fin de proteger, promover y restaurar su salud. Para efectos del párrafo anterior los prestadores de servicios de salud podrán apoyarse en las Guías de Práctica Clínica y los medios electrónicos de acuerdo con las normas oficiales mexicanas que al efecto emita la Secretaría de Salud” . En este sentido da pie para el uso de medios electrónicos, o uso de tecnología para brindar atención médica, sin embargo, no especifica de qué medios se dispone, o cuáles se deben evitar; lo que queda sujeto a interpretación. **Se deben considerar también las leyes de protección de datos personales, ya que las plataformas de tecnología que se utilicen deben cumplir con regulaciones vigentes en este sentido.

Considerando que el paciente debe poder acceder y aceptar el manejo que se le da a su información. La Reforma de Telecomunicaciones de 2013 dispone que el Gobierno Federal es el encargado de asumir la política de inclusión digital universal, en donde incluyen aplicaciones de telesalud, telemedicina y expediente clínico electrónico. Con base a esa reforma se establece la Estrategia Digital Nacional, la cual establece la política digital integral de salud.

El Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (CENETEC), cuenta con una Dirección de Telesalud, en donde se hacen esfuerzos por promover el tema, sin embargo, no es de observación y obligación de cumplimiento. Por lo que no se considera marco normativo. El Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica, en su artículo 9 dice: “La atención médica debe llevarse a efecto de conformidad con los principios científicos y éticos que orientan la práctica médica.” Los principios éticos fundamentales que guían la práctica médica son no maleficencia, beneficencia, autonomía y justicia.

Considerando estos cuatro principios es importante tomar en cuenta que el de beneficencia puede estar comprometido en la atención médica a distancia, ya que el no poder tener una consulta, en la cual incluya una exploración física es factible cometer errores diagnósticos, lo cual aunque el profesional busque no dañar (no maleficencia) puede que su diagnóstico y tratamiento no cumplan el principio de beneficencia. En cuanto al principio de autonomía, se incluye fundamentalmente el otorgamiento del consentimiento válidamente informado, del cual los pacientes deberán proveer su autorización previa a la teleconsulta.

El mismo reglamento, en su artículo 64 habla sobre la expedición de las recetas médicas. Las cuales deben cumplir con ciertas características: nombre del médico, nombre de la institución que expide el título profesional, número de cédula profesional, domicilio de establecimiento, fecha de expedición y firma autógrafa (también aceptada en firma digital) del profesional de la salud. En este sentido, las plataformas digitales deben cumplir estas características cuando expidieran recetas médicas.

El 24 de marzo del 2021 se presenta en la Cámara de Diputados la “Iniciativa que Expide la Ley de Salud Digital”. La cual tiene como objetivo regular la Salud Digital, la Telemedicina, el Expediente Clínico Electrónico y la Receta Médica Electrónica. En esta iniciativa se considera también que se debe hacer un registro de los profesionales de la salud (personas físicas o morales habilitados para ofrecer servicios médicos a distancia) autorizados por el CENETEC. Pero esta iniciativa no ha sido aprobada por el poder legislativo.

Puntos Clave a considerar.

  1. Obtención de consentimientos debidamente informados.
  2. Garantía de privacidad y confidencialidad. Incluyendo el cumplimiento de las Leyes de Protección de Datos Personales.
  3. Contar con protocolos de atención en emergencias (referencias a servicios de emergencia).
  4. Contar con protocolos de atención clínica basados en Guías de Práctica Clínica.
  5. Cumplir con las características necesarias en las recetas médicas.
  6. Registro de las consultas como en consulta presencial (expediente clínico integrado conforme a la NOM)

¿Ustedes usaron la tecnología para ofrecer consultas a distancia para sus pacientes? ¿Qué creen que haga falta para una telemedicina de calidad? Los invitamos a participar con nosotros en la sección de comentarios.   Referencias:

    Dr. Bernardo Rea Ruanova

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Componentes clave en la administración de riesgos

La administración de riesgos dentro de las instituciones de salud debe ser una constante, el compromiso por la calidad y la seguridad de los pacientes es algo que debe ir incluido desde la misión y visión de todas las instituciones de salud, entendiendo que nuestra razón de ser es el paciente, y su seguridad y bienestar debe ser lo principal para nuestra operación.

A continuación, les compartimos 9 puntos clave para una administración de riesgos robusta, efectiva y eficiente, que debe considerar todo administrador de riesgos en un contexto sanitario:

  1. Identificar riesgos: la administración de riesgos incluye enfrentarse en muchas ocasiones a riesgos nuevos u ocultos, lo que representa retos importantes. Debemos apoyarnos del uso de datos, del conocimiento de la institución y de la industria de salud, así como escuchar a todos: personal, administrativos, pacientes y terceros pagadores; para poder identificar riesgos que pudieran ser difíciles de anticipar.
  2. Cuantificar y priorizar riesgos: ya que se identifican los riesgos, es importante que los estratifiquemos y prioricemos basados en la probabilidad de ocurrencia y su impacto, para poder dirigir recursos y asignar responsabilidades basados en estos resultados.
  3. Investigar y reportar eventos centinela: tener un plan establecido para analizar eventos centinela provee a la institución con calma y dirección en momentos que pueden ser críticos. El que la institución sea transparente con la información favorece a que se implementen y evalúen acciones correctivas. Para esto hay que promover un ambiente de respeto, confianza y cooperación entre el staff y el liderazgo de la institución.
  4. Realizar reportes de cumplimiento: existen situaciones que se deben identificar, documentar y reportar; como son eventos centinela, errores de medicación, malfuncionamiento de dispositivos médicos, cirugías en sitio incorrecto y lesiones de trabajo, entre otros.
  5. Documentar y aprender de “Cuasifallas”: cuando los incidentes se evitan, ya sea por intervenciones o por suerte. Se deben registrar para aprender de ellos.
  6. Pensar más allá de lo obvio para descubrir fallas latentes: las fallas activas (que son resultado de errores) son evidentes y fácil de identificar. Pero las fallas latentes son más difíciles de identificar, y esto se logra a través del análisis y pensamiento crítico. Cuando busquemos la causa de los eventos adversos, debemos considerar fallas en el sistema que suelen ser menos evidentes.
  7. Usar modelos establecidos para el análisis de incidentes: los modelos de análisis de riesgo sirven para identificar fallas latentes, así como para establecer relación entre riesgos. Algunos de estos modelos son el análisis causa raíz o el análisis modal de fallos y efectos.
  8. Invertir en un robusto sistema de información de administración de riesgos: existen diferentes plataformas para identificar y administrar riesgos en el mercado. Estos sistemas proveen herramientas para documentar incidentes, trazadores, reporte de tendencias, y comparativos de la industria. Estos sistemas favorecen a la mejoría del desempeño a través de información confiable, y disminuyen costos y riesgos.
  9. Encuentra el balance adecuado entre financiamiento/transferencia/retención de riesgos: el financiamiento de riesgos habla sobre los métodos que tiene una organización para cubrir de manera efectiva las pérdidas económicas ocasionadas por los riesgos. Esto incluye la transferencia de riesgos, habitualmente realizada a través de contratación de pólizas de seguro.

Estos puntos pueden servir como punto de partida a un administrador de riesgo, o a una institución de salud que quiera tomar seriamente la administración y control de riesgos dentro de su institución.

¿Consideran que en las instituciones que laboran, existe un compromiso real por la calidad y la seguridad de los pacientes? ¿Se llevan a cabo estos puntos? Los invitamos a participar en la sección de comentarios.

Dr. Fernando Pérez Galaz **
Administrador de Riesgos Clínicos
Grupo Mexicano de Seguros

** Especialista en cirugía gastrointestinal y Bariátrica en Centro Médico ABC Santa Fe CDMX.

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